Picnic4Working: Mercado profesional senior

El último Picnic4Working organizado por ATI Catalunya, celebrado el pasado 16 de junio en el Tech Talent Center de la UPC, se centró en la difícil situación laboral que atraviesan los profesionales mayores de 45 años en general, y los del sector informático en particular.

Bajo el título de “Demasiado viejos para trabajar, demasiado jóvenes para jubilarse” fueron dando su visión de este contexto, que se complica más por la crisis económica que atravesamos, Josep Grinyó, headhunter especializado en el sector TIC, el cual describió a grandes rasgos los ajustes y desajustes entre lo que las empresas están pidiendo y las especificidades de los profesionales TIC, Iñaki Bustínduy, consultor y docente experto en habilidades directivas, quien trazó una serie de consideraciones a tener en cuenta si nos tenemos que afrontar a estas circunstancias, Jordi Molla, también docente y experto en habilidades directivas, que sintetizó brevemente argumentos a considerar cuando tenemos que realizar una entrevista de trabajo, dividiéndolos en el antes, durante y después de la entrevista, y, finalmente, José Antonio Ruiz, socio de ATI que relató su experiencia a la hora de buscar trabajo como profesional senior, y presentó el grupo de reciente creación en ATI, Mercado profesional senior.

Algunas de las conclusiones que salieron durante el acto:

• Las empresas ofrecen contratos temporales y los profesionales TIC senior piden indefinidos.
• Las empresas no piden experiencia y los senior TIC tienen mucha. En cambio, estos fallan en idiomas y movilidad geográfica (por diferentes circunstancias, muchas relacionadas con la familia, no quieren o no pueden salir de su entorno).
• 60% de parados de larga duración entre los profesionales senior. Y de los pocos que consiguen trabajar, lo hacen con contratos temporales.
• Necesidad de reciclarse. Solo un 11% del colectivo senior tiene estudios universitarios, frente a la mayoría de jóvenes que sí los tienen.
• Los profesionales senior deben buscar empresas que apuesten por la experiencia, que tengan en cuenta el bagaje que atesoran.
• Trabajar nuestras capacidades para mejorar nuestra empleabilidad. Los que hoy están cómodos en su puesto de trabajo, mañana pueden no estarlo. En ese sentido, hay que centrarse en lo que hacemos bien, formándonos continuamente, cogiendo experiencia en todo aquel conocimiento que vamos adquiriendo, pues, en consecuencia, mejorarán nuestras cualidades y actitudes personales, y nos será más fácil adaptarnos a los cambios.
• Dedicar tiempo a nuestros contactos. El networking puede ser una vía a conseguir posibilidades de empleo.
• A la hora de buscar trabajo hay que tener la mente muy abierta, y es clave preparar el antes, el durante y el después de la entrevista de trabajo.
• Debemos informarnos sobre la empresa a la que queremos ir a trabajar, y en la entrevista: respuestas breves y concisas. Y hay que preguntar. De esta forma, se demuestra interés.
• La cuestión del salario siempre sale: hay que informarse previamente de las horquillas salariales. Y saber qué se tiene que hacer después de la entrevista para hacer el seguimiento de forma adecuada, sin pasarse de dejados ni de pesados.
• Necesidad de unir esfuerzos entre profesionales que están en la misma situación, pues, el quedarte sin trabajo a partir de los cuarenta y cinco es un golpe sicológico importante que afecta a la autoestima y a la confianza en uno mismo.

Lean Service Manegement

La semana pasada tuvo lugar la sesión formativa sobre Lean Service Manegement organizada por ATI e impartida por Antonio Valle Salas, socio de ATI y experimentado consultor en Gestión de Servicios TI.

Antonio empezó la charla explicando qué se entiende por Lean y Lean Thinking, filosofía nacida a partir del Sistema de Producción de Toyota, haciendo, a su vez, una cronología de sus orígenes y antecedentes, y relacionándola con la de Six Sigma, pues son metodologías que se complementan.

A grandes rasgos, el concepto Lean se usa para describir un modelo global y sostenible que sirva para utilizar el mínimo de recursos que nos lleven a conseguir los resultados  esperados.

Esta estrategia para el día a día de la organización no solo se ha de quedar en la estrategia, sino que ha de significar un cambio de cultura organizacional, muy centrada en el usuario o cliente final, que afectará directamente en la mejora de procesos de los propios empleados (El valor lo define el cliente,  lo produce  la organización).

Conceptos como el flujo de valor, pull (demanda), nos ayudarán a generar un sistema  de producción que gastará menos recursos, pues al estar basado en las demandas del cliente/usuario el flujo de información que se cree siempre irá en la dirección de satisfacerlo. En ese sentido, Antonio puso el ejemplo de un conocido procesador de textos. ¿Cuánta gente usa todas las utilidades del programa? ¿No serían más baratas las licencias de muchos productos si pudiéramos elegir las características con las que trabajaremos, en vez de tener que pagar por todas cuando no las vamos a tocar?

A partir de aquí, Antonio fue desgranando las diferentes estadios, fases que hay que ir aplicando para la mejora de los sistemas de producción, sea para la fabricación de un producto o para dar un servicio, viendo diferentes tipos de análisis que nos ayudan a detectar las causas del malbaratamiento, para, a partir de aquí, ir aportando soluciones y desarrollar un plan de acción. Para ello, también nos describió algunas opciones a tener en cuenta para llevarlo a cabo (Kipling, Taiichi Ohno, Ishikawa).

Finalmente, nos expuso un caso de Atención al Cliente en el que vimos de qué manera se puede reducir el tiempo de respuesta dando plena satisfacción al cliente, e hicimos un pequeño ejercicio al final de la sesión, siguiendo el método de las 5S, que nos sirvió para comprobar in situ la importancia de tener un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio.

* Artículo publicado en el Butlletí de l’ATI Catalunya.

Picnic4Working: En tiempos de sobreinformación, sistemas de Business Intelligence

Bajo la pregunta de si es excesivo el volumen de informes que se genera en las empresas, y si éste es productivo o es un freno para la toma de decisiones, pues cada vez disponemos de más datos y a la vez menos tiempo para tomarlas, invitamos a Jose Manuel García, socio-director de Olivia Sistemas, y  a José Ramón Rodríguez, profesor de la UOC y profesional de larga trayectoria ligado al sector de la Inteligencia de Negocio, al Picnic4Working de diciembre, con el título En tiempo de sobreinformación, sistemas de Business Intelligence (BI).

Moderados por Guillem Alsina, Vocal de Comunicaciones de ATI Catalunya, los dos nos dieron una visión general del momento que está viviendo esta área de conocimiento, y ambos coincidieron que, cuando más saturados estamos de información, más habitual es caer en la desinformación, y más herramientas necesitamos para poder gestionarla eficiente y eficazmente.

De acuerdo también en la necesidad de poner orden a todo este alud de datos, que con el avance tecnológico no para de crecer, nos expusieron sus opiniones desde dos puntos de vista diferentes. Jose Manuel, desde la óptica de una empresa especializada en sistemas de BI, y José Ramón Rodríguez, nos habló de cómo está el panorama educativo y qué posibilidades profesionales hay si alguien sigue un itinerario formativo relacionado con la BI.

Después de facilitarnos un cuadro general de la necesidad de establecer un sistema de BI, con datos de crecimiento desde los últimos años hasta los próximos, el planteamiento de Jose Manuel fue ir enumerando “los errores típicos en las implantaciones de BI “, ya que, como consultor, se encuentra que muchas organizaciones se quedan sólo en la fase de recopilación de datos en informes e informes, pero no llegan al estudio profundo de estos, produciendo carencias en la conceptualización de las estrategias de trabajo futuro, y que afecta a todos los departamentos de la organización y la relación entre ellos, pues no es sólo un asunto entre el departamento TI y la dirección, sino que afecta a cada uno de sus procesos.

A continuación, tomó la palabra José Ramón, y, a partir de la oferta formativa de la UOC en materia de BI, fue argumentando su teoría sobre la que plantea la heterogeneidad de los perfiles profesionales que nos encontramos en este contexto de la inteligencia de negocio. En palabras suyas, lo definió como “mestizaje de perfiles“, y alertó del peligro que puede causar este crecimiento exponencial de información en las personas encargadas de gestionarla, pues puede dañar la concentración adecuada para desarrollar esta tarea.

Finalmente, un par de intervenciones de los asistentes, relacionadas con lo que plantearon los dos ponentes, sirvieron para cerrar el turno abierto a los asistentes y se dio paso al tradicional refrigerio para poder continuar conversando distendidamente.

* Artículo original publicado en el Butlletí de l’ATI Catalunya.

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