Evangelización

Desde que intento entender algo de este mundo de los medios sociales, una de las cosas que más he escuchado es la idea de evangelizar a los incrédulos que relativizan los beneficios de este nuevo modelo de relación, sobre todo a los jefes, que suelen ser los más desconfiados.

Y precisamente estos días, haciendo limpieza de correos antiguos, me he encontrado con una presentación que te envían para que reflexiones. En concreto, es la de un supuesto diálogo entre Leonardo Boff, un sacerdote partidario de la Teoría de la liberación, y el Dalai Lama. A la pregunta del primero sobre cuál es la mejor religión, este último responde: aquella que te hace ser mejor persona. ¿Y qué es lo que me hace ser mejor?, replica Leonardo. Y el Dalai Lama dice: lo que te haga ser más compasivo, más sensible, más objetivo, más afectivo, más humanitario, más responsable, más ético. Lo realmente importante es tu comportamiento hacia tus coetáneos, familiares, compañeros de trabajo, tu comunidad, hacia el mundo, en definitiva. El universo es el eco de tus acciones y tus pensamientos. La ley de la acción y la reacción no es exclusivo de la física, sino que también lo es de las relaciones humanas.

Luego sigue, pero lo que plantea el Dalai Lama (o al que queráis poner, da igual) tiene una analogía directa con la web social. Ahora ya no sirve lanzar mensajes a la red. Ahora tienes que escuchar si quieres ser escuchado, tienes que relacionarte para que te conozcan. Y para ello, solo lo puedes hacer siendo transparente, honrado, honesto, pues nos guste o no, todo lo que hagamos en la web social quedará registrado, y para siempre. Y ya no se concibe un futuro sin la hiperconectividad.

Y si toda esta carrera nos tiene que llevar a ser mejor personas, habrá valido la pena intentarlo.

Gestión efectiva del tiempo

El pasado jueves, 29 de abril, organizamos en el trabajo una charla sobre la Gestión efectiva del tiempo impartida por Iñaki Bustínduy.

Iñaki estructuró la sesión en dos bloques. En el primero, hizo mención a la parte emocional de nuestro tiempo. Nos contó la diferencia entre el tiempo que pasa –horas, días…- y nuestro tiempo existencial –qué hacemos y cuándo-, qué valor le damos, cómo lo percibimos según la situación, dilación a la hora de afrontar tareas o compromisos, la relación con los otros…

En la segunda parte, muy enfocada a nuestra jornada laboral, se centró en aspectos organizativos: planificación de nuestro día a día. Desgranó cuestiones como la necesidad de visionar lo que debemos hacer durante el día, la semana, etc., para tener en cuenta posibles contratiempos que puedan surgir (retrasos en el tren, atascos…).

Otro asunto importante: fijarte objetivos. Estos tienen que ser reales no quimeras, y aquí describió un recurso muy útil, la teoría SMART. Los objetivos tienen que ser específicos (S), medibles (M), asumibles (A), que comporten un reto (R) y acotados en el tiempo (T). Y esto va relacionado con la planificación, el marcar límites, diferenciar las tareas urgentes de las importantes*, distinguir qué tareas son las más latosas y elegir bien el momento óptimo de hacerlas, pues, aunque fastidiosas, se tienen que hacer. Igualmente, con las tareas más a largo plazo (tareas elefantes), emplear el sentido común. No pretendamos aprender un idioma en dos días porque fracasaremos y lo dejaremos, sino planteemos el ir paso a paso y hagamos una previsión a un año vista.

Destacó también la conveniencia de prepararse bien las reuniones con un buen orden del día y temporalizando cada punto, y vigilar las reuniones informarles, aquellas en las que te viene el compañero a la mesa a explicarte la juerga de la noche anterior.

En este sentido, todos coincidimos en que la comunicación entre los empleados y la dirección, o entre los miembros de un equipo, es primordial para que la gestión del tiempo sea realmente eficaz. Establecer un protocolo de funcionamiento en los equipos de trabajo es norma obligada.

Imagen de la tabla que dibujó Iñaki para mostrar que lo que debemos conseguir son tareas importantes, pero no urgentes.

¿Qué fácil parece, eh? ¿Sois capaces de conseguirlo? ¿Qué métodos utilizáis para ello?

Paréntesis

Estoy sin internet en casa debido al traslado. Ahora puedo postear gracias al iPhone de Marga y la facilidad de posterous.

La semana que viene también lo tendré complicado para publicar.

Y, cambiando de tercio, ayer leía una noticia en la que se informaba de que la Casa Real hará pública su agenda y se podrá seguir por las redes sociales. Hasta ahora las reuniones del Rey eran secretas. Un ejemplo más de que estamos ante un cambio de modelo en relación a cómo nos relacionamos.

Posted via email from enric camarero brú

Cansado, pero contento

El piso nuevo ya va cogiendo forma. Bien, mejor dicho, va cogiendo color. Ya está pintado y con suelo nuevo en los dos dormitorios.

Esta semana toca excursión a Ikea, hacer algunos arreglos para rematar enchufes y suelo, que nos vengan a cambiar la campana de la cocina, un repaso con la pintura en una de las habitaciones… Esto de redecorar tu vida está muy bien, pero cansa que no veas. El plato fuerte será el último fin de semana del mes, que es el del traslado…

La mudanza es motivo suficiente para convertirte en fiel beato de la doctrina del e-book. Es capaz de hacer tambalear las sólidas filias de los amantes del libro en formato papel, en el momento que ves la de cajas que tendrás que hacer para llevarlos de un sitio a otro. Y eso que nosotros tenemos una biblioteca normalita.

Pero, a pesar de todo, estoy contento y con ganas de que llegue el uno de marzo. Pongamos el quince, que ya estaremos mejor instalados. Y deseoso de que se acabe este frío porque si no sufriremos de lo lindo, ya que, de momento, no tenemos ningún tipo de calefacción.

Y, hoy, puede haber una sorpresa agradable. Ver a James Ellroy en persona e intentar que me dedique su nuevo libro Sangre vagabunda.

Mientras tanto, sigo buscando y comparando (y cuando encuentre algo mejor lo compraré) ordenadores de sobremesa. Pero me gusta mucho el inspiron zino de dell. Y tengo controlados también algunos monitores que, como no tengo ni pajolera, me parecen chulos.

En fin, sigamos para bingo…

Mudanzas y educación expandida

Durante todo lo que queda de mes estaré pensando en una única cosa: la mudanza.

Después de varios (muchos) meses buscando piso, finalmente encontramos uno que nos dio muy buenas sensaciones. Una vez tuvimos el visto bueno de “la propiedad”, firmamos y, llaves en mano, ya disponemos del nuevo hogar. La idea era irnos a mediados de febrero, pero los propietarios del piso actual nos han hecho pagar todo el mes y, por lo tanto, no marcharemos hasta marzo. Pero, a pesar de disponer de un poco más de tiempo, que nos irá bien para hacer unos arreglos antes de entrar, el nerviosismo “de lo urgente” ya ha empezado, y, de inicio, ya me ha alterado el momento de publicar. No es que me gusten mucho las entradas que voy añadiendo al blog, pero la intención era publicar una breve a la semana la noche del domingo para ir cogiendo el ritmo, y esta la estoy escribiendo en la mañana del lunes.

Por lo demás, este fin de semana, en la comida de cumpleaños de una amiga, estuvimos hablando de la educación expandida, y la posibilidad de crear un ambiente educativo más igualitario gracias a las tecnologías de la educación y la información estableciendo relaciones más horizontales entre docentes y alumnos:
http://www.educacionexpandida.org

Cambios, cambios…

La globalización era esto

Gracias a Marga he descubierto dos entradas de dos blogs americanos muy interesantes.

Uno es una serie de pensamientos acerca de la sociedad en la que vivimos y el otro es una divertida reflexión sobre el “buen o el mal dormir”, de la que es fácil sentirse identificado en alguna de la situaciones planteadas.

1. Orwell / Huxley

2. Good night and tough luck

Siguiendo con lo de Orwell / Huxley, ¿son Apple, Google y Microsoft el Gran Hermano?

· iPad, peligro para tus derechos

· Algunos comentarios de este post son para Mudler y Scully

Y mientras, leyéndome el libro No sabeu pas (Vosotros no sabéis), en el que Andrea Camilleri explica entre otras cosas, cómo dirigía la mafia Bernardo Provenzano, el capo de la Cosa Nostra, detenido en el 2006 en una casa de campo siciliana: a base de mensajes codificados escritos a mano en trocitos de papel.

— EDITO 01/02/2010 —
Hoy he leído el capítulo del libro donde explica que Provenzano escribía las notas mediante una (varias) máquina de escribir… entre otras cosas, porque era medio analfabeto y así los errores ortográficos los podía achacar al tecleo.

Hotel Quiroga

Se había pasado media hora larga absorto, observando como se movía el brazo del gato de la suerte que había en el escaparate del bazar de enfrente. Fue el camarero quien le sacó de su ensoñación.

– ¿Es usted el señor Calpena?
– Sí, soy yo. ¿Por qué?
– Ha llamado una señorita diciendo que le espera en el Hotel Quiroga. Que ya sabría usted quién es.

Azorado, el señor Calpena balbució una respuesta, dejó unas monedas en la mesa y, con el paraguas y la gabardina colgados del antebrazo, salió a la calle. Había parado de llover y el ambiente era agradable.

Después de andar un buen trecho se dio cuenta de que no sabía a dónde iba. Elena. ¿Elena está aquí? ¿Y lo había visto tomándose un té en ese bar? Seguramente debió pasar por delante, paseando, mientras él estaba hipnotizado con el gato. ¿Y la llamada? Recordó que en la entrada del establecimiento había una silla vieja en la que apoyaban una pequeña pizarra y dejaban tarjetas.

El Café Quiroga. ¿Aún existía? La última vez que estuvo allí se juró que nunca más volvería. Elena no apareció y él regresó tarde tras tarde con la vana esperanza de encontrarla sentada frente a la barra jugando con la aceituna de su dry martini o riendo con Héctor, el barman. Pero eso nunca pasó. ¿Y ahora? No quería hacerse más preguntas, y tampoco quería conocer las respuestas a las que se llegó a formular entonces.

Al rato, entraba de nuevo en el bar de la silla y el camarero, al ver la cara que traía, prefirió no preguntar por la mujer misteriosa.

– Ponme un whisky con hielo… No, mejor me dejas la botella.

%d bloggers like this: