Hotel Quiroga

Se había pasado media hora larga absorto, observando como se movía el brazo del gato de la suerte que había en el escaparate del bazar de enfrente. Fue el camarero quien le sacó de su ensoñación.

– ¿Es usted el señor Calpena?
– Sí, soy yo. ¿Por qué?
– Ha llamado una señorita diciendo que le espera en el Hotel Quiroga. Que ya sabría usted quién es.

Azorado, el señor Calpena balbució una respuesta, dejó unas monedas en la mesa y, con el paraguas y la gabardina colgados del antebrazo, salió a la calle. Había parado de llover y el ambiente era agradable.

Después de andar un buen trecho se dio cuenta de que no sabía a dónde iba. Elena. ¿Elena está aquí? ¿Y lo había visto tomándose un té en ese bar? Seguramente debió pasar por delante, paseando, mientras él estaba hipnotizado con el gato. ¿Y la llamada? Recordó que en la entrada del establecimiento había una silla vieja en la que apoyaban una pequeña pizarra y dejaban tarjetas.

El Café Quiroga. ¿Aún existía? La última vez que estuvo allí se juró que nunca más volvería. Elena no apareció y él regresó tarde tras tarde con la vana esperanza de encontrarla sentada frente a la barra jugando con la aceituna de su dry martini o riendo con Héctor, el barman. Pero eso nunca pasó. ¿Y ahora? No quería hacerse más preguntas, y tampoco quería conocer las respuestas a las que se llegó a formular entonces.

Al rato, entraba de nuevo en el bar de la silla y el camarero, al ver la cara que traía, prefirió no preguntar por la mujer misteriosa.

– Ponme un whisky con hielo… No, mejor me dejas la botella.

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3 Responses to Hotel Quiroga

  1. Has tensado muy bien la historia, pero sobre todo me encanta el “giro de tuerca” del final :-))

  2. la rêveuse says:

    Buen relato, sugiriendo más que contando. Sólo un pero: es el Hotel Quiroga o el Café Quiroga donde teóricamente le espera la chica? Se mencionan los dos. Ni decir que un hotel es mucho más evocador que un café.

  3. enriconline says:

    Gracias Bruja y Reveuse!! Siempre fieles!!! 😉

    Reveuse, tienes razón. La idea es que el café Quiroga es el bar del Hotel Quiroga, pero no queda claro.

    En un primer momento, el camarero le decía al señor Calpena que una señorita lo esperaba en el bar del hall del hotes, pero me parecía muy larga y mal hecha la frase, con lo que lo corté y se me pasó ese detalle. Gracias!!

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