Noches en Hollywood

Por un intercambio de correos con un conocido para el blog de brigada 21, descubrí que han publicado este año un libro de James Ellroy, Noches en Hollywood. Un volumen que recoge seis relatos ambientados en la ciudad de Los Ángeles en los años 50. Bajos fondos, coristas, polícias corruptos, humo, alcohol, asesinatos, putas, ladrones, efedrina… Me encanta. Solo llevo el primer relato, El blues de Dick Contino, pero me lo estoy pasando en grande. Llevaba mucho tiempo sin leer a James Ellroy. Disfruto con su estilo, directo, socarrón, crudo. La capacidad que tiene para que logres imaginarte la escena con apenas cuatro palabras me fascina, y si además es para contarte lo que hay debajo de la alfombra roja de la ciudad del glamour, la atracción es total.

Sus novelas y libros suelen ser de muuuuchas páginas, pero este es solo de trescientas y son seis relatos. Lo comento por si queréis probar y no sabéis por dónde empezar. De todas formas, si os gusta la novela negra, La Dalia Negra os gustará también, y luego querréis leer El Gran Desierto, y después L.A. Confidential para acabar con Jazz Blanco. Son las cuatros novelas que conforman El Cuarteto de Los Ángeles.

Y hay más… pero, el plato fuerte es la trilogía América. Explica la historia negrocriminal, el submundo violento de los de Estados Unidos desde los 50 hasta los 70, y te agarra tan bien agarrado que no podrás dejar de leerlos y no podrás esperar hasta febrero de 2010 que es cuando está previsto que publiquen la tercera parte, Sangre vagabunda. Las otras dos son América y Seis de los grandes.

No venderá tanto como Stieg Larsson, pero es muchísimo mejor.

Advertisements

Personal Democracy Forum

Viendo las noticias de ayer, he sabido que este fin de semana está teniendo lugar, por primera vez, el Personal Democracy Forum en Barcelona. Encuentro en el que expertos en egoverment hablarán de cómo Internet y las redes sociales pueden transformar la relación entre los políticos y los ciudadanos a los que representan.

Bajo el lema technology is changing politics (la tecnología está cambiando la política), se hablará de cómo se puede dar una mayor participación de la gente en la gestión y resolución de los temas cotidianos que le afectan, cómo hacer más transparentes las acciones de los políticos, la cooperación entre unos y otros, los recursos que ofrecen los dispositivos móviles, etc.

Durante la noticia, entrevistaron brevemente a uno de los impulsores (no recuerdo a quién) de la iniciativa mysociety.org, proyecto inglés que, tal como dicen en su web, persigue dos misiones: por un lado, ofrecer a las personas una herramienta (sitios web) que les dé beneficios tangibles y sencillos en aspectos que afectan a su comunidad, y, por otro, enseñar, a través de la demostración, a los ciudadanos y al sector asociativo y de voluntariado cómo utilizar internet de forma más eficiente para mejorar sus vidas.

Y un ejemplo de esto es el servicio de mysociety, fixmystreet (arregla mi calle), en el que los ciudadanos, mediante un formulario, pueden denunciar las anomalías que encuentren en su barrio (coches abandonados, pintadas, mobiliario…), acompañando el texto con una fotografía. Fixmystreet hará llegar un informe al ayuntamiento correspondiente y publicarán en la web la evolución del caso, permitiendo a los usuarios hacer el seguimiento mediante correo electrónico o servicio RSS.

Vamos, igualito que lo que pasa en la octava potencia económica mundial, o en la que se vanagloria de ser la capital del Mediterráneo.

Post desde el móvil

Esta es una entrada de prueba. Estoy escribiendo desde el móvil.

Herramientas

Es increíble la cantidad de herramientas que hay (y las que llegarán) para poder comunicar, seleccionar, buscar, medir, publicar, etc. desde cualquier dispositivo, y, además, muchas de ellas son gratuitas para el usuario. Teóricamente son aplicaciones para facilitarte la navegación y gestión de la avalancha de información que recibimos, y lo hacen, pero el paso anterior para decidirte por una u otra, también supone otra sobredosis de acaloramiento.

En la imagen adjunta, del 2006, vemos un cuadro de las diferentes aplicaciones. No aparecen ni facebook, ni twitter, y en poco más de tres años, facebook tiene 300 millones de usuarios (de ser un país, sería el sexto en términos de población) y twitter 50 millones.

Según los entendidos, si, mediante una red social, consigues llegar al 10% de tu público objetivo, el crecimiento de esa red o comunidad será exponencial, y eso es gracias a la viralidad (el boca a oreja) que se crea entre los primeros usuarios, los contactos de esos primeros usuarios, etcétera, etcétera.

¿Tenemos que estar en todas las redes sociales? Depende de para qué queramos estar. Poner el chiringuito en facebook, linkedin, xing, twitter… no sirve de nada si no lo dinamizas y lo tienes parado siempre. Supongo que es aplicar el sentido común. Si no tienes los recursos para estar en todas ellas, pues no lo hagas. Además hay que tener en cuenta que no todas funcionan igual en según que países. Por ejemplo, linkedin triunfa en Estados Unidos, y xing en Alemania, y parece ser que, a día de hoy, en España, xing ya ha superado a linkedin en número de usuarios. Ambas son redes sociales del ámbito profesional. Y lo mismo pasa con el resto de redes (myspace, facebook, twitter, tuenti, etc).

Pedagogía de la pregunta

Hace unos meses vi en balzactv un episodio que trataba el tema de la educación expandida,  y que viene a decir que cualquier cosa que hagamos nos está formando, aprendemos de ella. Esto, actualmente, se hace evidente con las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), las cuales permiten un grado de interactuación nunca antes alcanzado.

En esencia, la forma de relacionarse no ha cambiado, pero el uso de la tecnología permite una alcance en esas relaciones, y de una forma tan inmediata, que ha transformado completamente la manera de llevarse a cabo la toma de contacto entre personas, ya sea esta de naturaleza social, afectiva o profesional. Esta transformación afecta a todos los ámbitos en los que se mueve el ser humano, directa o indirectamente (y esto a pesar de que, como decía un psicólogo -no recuerdo quién-, emocionalmente estamos en la prehistoria).

Y la institución que más está notando esto es la escuela. Ya no sirve ir a un centro de enseñanza. Ahora, estos, tienen que compartir espacio con Internet, móviles, TV, etc. Y me encanta. Me encanta porque lo que antes era una cosa de cuatro indocumentados melenudos, ahora, gracias a las redes o medios sociales, es una postura que cada vez va cobrando mayor protagonismo. La pedagogía de la pregunta, la red de intercambios (tu me arreglas el coche, yo te pinto el piso), no hace mucho eran cosas de hippies que no se lavaban la cara, de kumballás alrededor de una hoguera y una guitarra, pero, actualmente, es una tendencia del que todo el mundo digital se llena la boca, el crear comunidad (en torno a una afición, a una profesión, a una marca, a un deporte…).

Y todo esto me lo ha recordado una idea que ha planteado hoy Marc Vidal en un taller organizado por la Fundación Banesto en colaboración con cink en Barcelona: Pensar en común. El taller estaba dirigido a PYMES bajo el título: Redes sociales y Web 2.0: Cómo vender más y mejor. No deja de ser curioso que, para vender más y mejor, mantra del capitalismo, se tenga que recurrir a la filosofía altermundialista del compartir. Decía Marc Vidal, o así lo he entendido yo, que lo de pensar en común es lo que se acabará imponiendo. Ya no solo emites una idea (con intención de imponerla), sino que, además, tendrás que recibir y aceptar. Y, partiendo de esa base, trabajar una misma idea en grupo (o en equipo), de una forma asíncrona y en distintas geografías (no hará falta que todos estemos a una hora determinada en un mismo sitio).

En fin, bienvenidos sean los medios sociales si nos van a permitir establecer unas relaciones sociales, comerciales, mucho más justas, en un plano más horizontal y en las que podamos decir la nuestra. Si bien hay que tener en cuenta que, a la vez, todo este aumento de la conectividad, los dispositivos móviles, etc., genera una banalización de valores (por ejemplo, el uso de los móviles entre los adolescentes para hacer chantaje, filmar escenas violentas, etc.), una fast society y un culto a la inmediatez que pone en duda nuestra capacidad crítica… si alguna vez ha estado valorada. ¿Cómo se podrían contrarestar estos efectos colaterales? A lo mejor los niños no son los únicos que deben ir a la escuela…

Posteando desde el correo

Esta es una entrada de prueba. Estoy utilizando posterous, cuya característica principal es que puedes postear vía correo electrónico.

Empecemos…

Decía Lao-Tse que un viaje de mil millas empieza con un paso. Bien. Démoslo. Aunque he de admitir que, a pesar de haber tenido otros blogs y llevar actualmente el de brigada21.com, me ha costado publicar mi primera entrada.

La idea de crear este otro blog, y además con mi nombre, es porque, aun siendo un completo ignorante, me atrae todo lo que tiene que ver con lo 2.0: identidad digital, redes sociales, etc., y las posibilidades que ofrece de transformación social a todos los niveles, desde la educación, la economía, el ocio, la manera que tenemos de relacionarnos…

Así, pues, la intención única y principal es aprender. Podría poner también lo de compartir, pero, a día de hoy, me veo más como uno de esos pájaros que se alimentan de los parásitos que atacan a los hipopótamos, que de ser un hipopótamo que suministre alimento (contenido) a los pájaros que lo rodean.

Espero, por eso, que con el tiempo (y una caña) pueda aportal alguna cosa.

%d bloggers like this: